Los conceptos fundamentales del psicoanálisis: ¿qué es el inconsciente?
El 22 de enero de 1964, once años después del Informe de Roma, Lacan se refiere al sentido de su enseñanza hasta ese momento: “desde donde están situados no pueden imaginar qué grado de desdén, o simplemente de desconocimiento para con su instrumento pueden llegar a tener los analistas. Sepan que, durante años, dediqué todos mis esfuerzos a revalorizar ante ellos este instrumento, la palabra…”
En el Informe de Roma (discurso pronunciado en el Congreso celebrado en el Instituto de Psicología de la Universidad de Roma el 26 y 27 de septiembre de 1953), Lacan se había referido a la “aversión del interés en cuanto a las funciones de la palabra y en cuanto al campo del lenguaje” por parte de los psicoanalistas: “Afirmamos por nuestra parte que la técnica no puede ser comprendida, ni por consiguiente correctamente aplicada, si se desconocen los conceptos que la fundan. Nuestra tarea será demostrar que esos conceptos no toman su pleno sentido sino orientándose en un campo de lenguaje, sino ordenándose a la función de la palabra”.
Sabemos que estas dos fechas convergen en una doble escisión, y esos “conceptos que la fundan” (la experiencia analítica) se especificarán en 1964: el inconsciente, la repetición, la transferencia y la pulsión.
En este seminario interrogaremos el concepto de inconsciente. Freud escribió que: “El analista declina decir qué es el inconsciente, pero puede indicar el campo de fenómenos cuya observación le impuso el supuesto del inconsciente.”
En la Apertura de la Sección Clínica, Lacan dice que el inconsciente no es de Freud, es de Lacan”. Lo cual no implica, continúa, “que el campo, por su parte sea freudiano”. “El inconsciente freudiano y el nuestro”, es el título de la sesión del 22 de enero de 1964, arriba mencionada. Es decir, el inconsciente de Freud y el inconsciente de Lacan no son el mismo. Pero el inconsciente, a lo largo de la enseñanza de Lacan, también va variando, no es el mismo.
En 1967, Lacan abre su conferencia titulada “La equivocación del sujeto supuesto saber” con la pregunta: ¿Qué es el inconsciente? Y responde: “La cosa todavía no ha sido comprendida”. Dice: “Ninguna pretensión de conocimiento sería apropiada aquí, ya que ni siquiera sabemos si el inconsciente tiene ser propio”.
En la misma sesión del 22 de enero de 1964 Lacan nos da una definición sorprendente del “concepto”. Se pregunta: qué estatuto tiene el concepto para el psicoanálisis. Dice: “Nuestra concepción del concepto entraña que éste se establece siempre mediante una aproximación que no carece de relaciones con la forma que impone el cálculo infinitesimal. En efecto, si el concepto se modela según un acercamiento a la realidad que él está hecho para aprehender, sólo mediante un salto, un paso al límite, cobra forma acabada realizándose”. Es decir, que para nosotros, los analistas, el concepto entraña una dimensión muy distinta del conocer y del aprender. Este límite, o salto, remite a la función de la causa. Una causa que, para el psicoanálisis, es una causa perdida que altera y subvierte la relación del sujeto con el saber. En esta misma clase Lacan plantea que el pensamiento –y muy especialmente el pensamiento filosófico- tiene dificultades en poder aprehender esta función de la causa: “la hiancia que, desde siempre, presenta la función de la causa a toda aprehensión conceptual”. Lejos de cualquier ontología, el estatuto del inconsciente es ético. El inconsciente freudiano será situado por Lacan en ese campo que, por su propia índole, se pierde. Pérdida sin compensación, dirá, salvo la de ser retomado en la función de la pulsación. Debido a este carácter evanescente, pulsátil o, como dirá algunos años más tarde, inaprehensible, el inconsciente sólo puede ser aproximado mediante un “paso al límite”, mediante un “salto” que realice el concepto –claro que de manera siempre provisoria y parcial. Con estas mínimas precisiones que delimitan una dirección, retomaremos en este seminario la pregunta: ¿qué es el inconsciente? con el objeto de aproximar su concepto. Empezaremos leyendo a Freud. Porque “leer a Freud” es la vía indispensable para poder acercarnos a la verdad de su descubrimiento. Para manejar algún concepto freudiano –escribe Lacan en Función y campo…-, la lectura de Freud no podría ser considerada superflua. La psicopatología de la vida cotidiana, La interpretación de los sueños y El chiste y su relación con el inconsciente, son los textos fundacionales en materia de inconsciente, desestimados por los posfreudianos, con los que Lacan reencuentra el sentido y el fundamento del descubrimiento freudiano. Como se mencionó más arriba, a lo largo de la enseñanza de Lacan, el concepto de inconsciente varía. Haremos una parada breve en “Función y campo de la palabra y el lenguaje en psicoanálisis”. Y nos detendremos en dos momentos de su enseñanza: el seminario V Las formaciones del inconsciente (1957) y el Seminario XI Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis(1964), con la referencia insoslayable a los dos textos de los Escritos: “La instancia de la letra en el inconsciente y la razón desde Freud” y “Posición del inconsciente” que le son correlativos.
Cronograma tentativo y bibliografía:
1. El nacimiento de la verdad en la palabra
Freud, S., Estudios sobre la histeria, capítulo II “Historiales clínicos”, apartado 5. Señorita Elizabeth von R.
Lacan, J., “Función y campo de la palabra y del lenguaje en psicoanálisis”, apartado I. “Palabra vacía y palabra plena en la realización psicoanalítica del sujeto”, en: Escritos I.
Bibliografía complementaria:
Freud, S., Estudios sobre la histeria, capítulo IV: “Sobre la psicoterapia de la histeria”, OC, Tomo 2/Vol. I
2. Olvido de nombres propios: el caso Signorelli
Freud, S., Psicopatología de la vida cotidiana, cap. 1: “Olvido de nombres propios.”, OC, TomoVI/Vol. I
Bibliografía complementaria:
Freud, S., “El mecanismo psíquico de la desmemoria”, OC, Tomo 3/ Vol. I
“Sobre los recuerdos encubridores”, OC, Tomo 3/Vol. I
3. El chiste y su relación con lo inconsciente
Freud, Sigmund, El chiste y su relación con lo inconsciente, A. Parte analítica: apartados II (“La técnica del chiste”) y III (“Las tendencias del chiste”); B. Parte sintética: IV (“El mecanismo de placer y la psicogénesis del chiste”) y V. (“Los motivos del chiste”). OC, Tomo 8/ Vol. I
4. La vía regia hacia el inconsciente
Freud, S. La interpretación de los sueños, Capítulos: II, III, IV y VI -puntos a), b), c), d) y e)
5. a 12. Las formaciones del inconsciente
Lacan J., Seminario V, Las formaciones del inconsciente, Primera parte: “Las estructuras freudianas del espíritu”; Segunda y Cuarta parte: selección de clases.
Bibliografía complementaria:
Lacan J., “La instancia de la letra en el inconsciente o la razón desde Freud”, en: Escritos II, Parte I (“El sentido de la letra”) y II (“La letra en el inconsciente”).
13 a 16. El incosnciente freudiano y el nuestro
Lacan J., Seminario XI, Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis, clase I “La excomunión”, Primera parte: “El inconsciente y la repetición” y clases XVI (“El sujeto y el otro: la alienación”) y XVII (“El sujeto y el otro (II): la afánisis”).
Bibliografía complementaria:
Lacan J., “Posición del incosnciente”, en: Escritos II.
